PRESIDENTE PERÓN, JUAN DOMINGO (1895 – 1974)

La Segunda Guerra Mundial, que concluyó en 1945, repercutió favorablemente en nuestra economía pero fundamentalmente en las formas de vida, los hábitos tradicionales y los modos de convivencia de nuestro pueblo.


Los orígenes de la era peronista comenzó por el golpe de Estado que puso fin al gobierno de Ramón Castillo, el 4 de junio de 1943.


Por entonces en el ejército existían dos tendencias: una corriente mayoritaria, partidaria de un golpe de Estado que permitiera la instalación de un gobierno de coalición de tinte liberal como había sido el  de Marcelino Ortiz. En el orden internacional se inclinaban por la conciliación con los Estados Unidos y la ruptura diplomática con el Eje.


La corriente minoritaria, era integrada por nacionalistas, también partidaria de un golpe de Estado, pero decidida a mantener la neutralidad, armar la Nación y obtener la independencia de insumos militares del país a partir de la industrialización. En esta corriente se destacaban jóvenes oficiales del GOU (Grupo de Oficiales Unidos)era una logia militar nacida entre 1942 y 1943.


Entre sus filas se destacó un carismático coronel Juan Domingo Perón, que había alcanzado destacada popularidad en la Secretaría de Trabajo y Previsión, destacando la necesidad de una protección laboral, limitación de la desocupación, para prevenir las vicisitudes que podría traer la posguerra mundial.
Perón, avezado conocedor del manejo de relaciones humanas, se identificó con el pensar de Juan Manuel de Rosas, cien años antes "siempre hay...disposición... en el que no tiene, contra los ricos y superiores y es preciso, identificarse con ellos.


Perón al decir con sus propias palabras; pues, era muy importante conseguir una influencia grande sobre esa clase para contenerla o para dirigirla; expresó "me propuse adquirir esa influencia a toda costa; para esto fue preciso... hacerme gaucho (sería en 1945, descamisado) como ellos, hablar como ellos y hacer cuanto ellos hacían; protegerlos, hacerme su apoderado, cuidar de sus intereses, en fin, no ahorrar trabajo ni medios para adquirir más su concepto"...


El entonces Coronel se consagró en la escena política el 17 de octubre de 1945 cuando se puso en marcha uno de los hechos más salientes del protagonismo popular: un gran movimiento gestado en los barrios obreros del gran Buenos Aires, que recorrió las calles para después concentrarse en la Plaza de Mayo exigiendo la libertad de su líder.


En horas de la madrugada fue traido desde la isla de Martín García llegando casi a la medianoche a la Casa Rosada. Años después, los peronistas recordarían ese día como "Día de la lealtad".


El presidente de la República convocó a elecciones para el 24 de febrero del año siguiente, resultando electa en forma rotunda la fórmula Perón -Quijano. El primera fórmula que llegaba al Poder sin fraude electoral desde hacía más de una década, asumiendo el 4 de junio de 1946.


Contó desde un primer momento con el aval de sectores populares y de las organizaciones sindicales.


Fundamentó su obra en la justicia social y soberanía política, denominando Justicialismo a su doctrina.


El Estado, personificado por Perón, asumió un rol preponderante en la economía, tomando a su cargo una serie de actividades empresarias como Gas del Estado, Yacimientos Carboníferos Fiscales, y la nacionalización de Teléfonos y Ferrocarriles como también la creación del I.A.P.I. (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio), que controlaba la producción, comercialización y exportación de cereales al mundo.


En cuanto a obras públicas, merecen mencionarse el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, el gasoducto Comodoro Rivadavia- Buenos Aires y la construcción de hospitales. También se advirtió el apoyo dado a la industria liviana.


En el plano social, esta política se complementó con una legislación laboral que contempló reales necesidades de los sectores obreros que se habían sentido tradicionalmente postergados.


Estas medidas le ganaron el apoyo de gran parte del movimiento obrero y el repudio de los sectores empresariales, de altos ingresos y del embajador de Estados Unidos Spruille Braden, por lo que se generó a partir de 1945 un amplio movimiento en su contra.


Ocupó tres veces el Poder Ejecutivo de la Nación, falleciendo en el tercer mandato, en Buenos Aires el 1° de julio de 1974.

 

 

PALABRAS DE RICARDO BALBÍN


El historiador Gonzalo Valenzuela, consideró   en este mes de  julio de 2023, en un  programa de televisión intelectual   y  resonante  por su gran alcance público,  que era inminente que los jóvenes  de nuestro país conocieran un  singular hecho histórico:
BALBÍN DESPIDE EMOTIVAMENTE EN EL CONGRESO DE LA NACIÓN LOS RESTOS    DEL PRESIDENTE JUAN DOMINGO PERÓN.


En la mañana del 1ª de julio de 1974 la premonición de Perón de morir prontamente en una charla  de pocos días anteriores con su amigo y adversario   político Ricardo Balbín,  se cumplía.


Pocas horas después exactamente a las 12.35 se produjo su deceso.


Su muerte conmociono al país.


Balbín fue uno de los doce oradores designados para despedir al Presidente  muerto, el día 4 de julio.


El día anterior Tróccoli y Vanoli, asesores  justicialistas, le habían sugerido a Balbín redactar un discurso a pronunciar en el Congreso de la Nación. Más él contestó: “No puedo; no sé leer discursos”.


El, cuándo le toco el turno pronuncio  el siguiente texto que haría historia de nuestro país.


“Llego a este importante y trascendente lugar, trayendo las palabras de la Unión Cibica Radical y la representación de los partidos políticos que, en estos tiempos conjugaron un importante esfuerzo al servicio de la unidad nacional: en esfuerzo de recuperar las instituciones argentinas y que, estos últimos días, definieron con fuerza y con vigor su decisión de mantener el sistema institucional de los argentinos.


En nombre de todo ello vengo a despedir los restos del señor Presidente de la Republica de los argentinos que también con su presencia puso el sello a esta ambición nacional del encuentro definitivo, en una conciencia nueva que nos pusiera a todos en la tarea desinteresada de servir la causa común de los argentinos.


Frente a los grandes muertos tenemos que olvidar todo lo que fue error todo en cuanto a otras épocas pudo ponernos en las divergencias; pero cuando están los argentinos frente a un muerto ilustre tienen que estar alejadas la hipocresía  y la especulación para decir  con profundidad lo que sentimos y lo que tenemos. Los grandes muertos dejan siempre el mensaje “Sabrán disculparme que recuerde, que precisamente que en estos días de julio, hace 41 años, el país enterraba a otro gran presidente, el doctor Hipolito Yrigoyen.


“Este viejo adversario despide a un amigo. Y ahora, frente a los compromisos que tienen  que contraerse para el futuro, vino a morir para el futuro, yo le digo, señora Presidente de la Republica: Los partidos políticos argentinos estarán a su lado, en nombre de su esposo muerto (…)”

Unión Cívica Radical on Twitter: ''Este viejo adversario despide a un  amigo'. En nombre de viejas luchas, Balbín ofrecía su último mensaje para  Perón. https://t.co/c2WU3b0Wpd' / Twitter

 

 

Bibliografía:
Feldman Rita: "Los Reelegidos". Archivo Museo de la Casa Rosada. Bs. As, 1995.
Bustinza, Juan Antonio; Grieco y Bavio, Alicia: "Los tiempos contemporáneos y el mundo". Editorial A-Z. Bs. As, febrero 1991.

Perón. Avenida. Topografía:
Corre de E. a O. desde 2800 al 8000, a la altura de Ovidio Lagos 1800; Bv. Avellaneda 2300 y Pcias. Unidas 2300.
Se le impuso ese nombre reemplazando a Avenida Godoy.Recuerda a Juan Domingo Perón (1895 - 1974), quien fuera dos veces presidente de los argentinos.